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12 de febrero de 2014

Abran la barrera

Una vez inventé esta etiqueta que es "frutos inesperados del gugleo" y después medio que la abandoné, pero hoy la retomo porque buscando cualquier pero cualquier otra cosa me encontré con esta ilustración de una tal Johanna Kim, a quien no conocía pero me está dando gusto conocer, de un libro de un tal Patrick T. McBriarty llamado Drawbridges Open and Close, que también creo que me daría gusto leer. Qué hubo en esta imagen que me hizo guardarla y admirarla, no lo sé del todo ni estoy en condiciones de pensarlo ahora, con este resfrío enorme y esta nublazón mental. Así que pego el dibujo acá, y ya veremos.


17 de octubre de 2011

Word me advierte y Google me reprende


Edward Gorey. A quien alguna vez me propuse investigar, y después... ¡me olvidé!
Estas cosas pasan todo el tiempo. Lamentable.

5 de septiembre de 2011

Qué me contursi

¿Sabía usted que el azafrán se obtiene de una flor llamada crocus sativus, o "flor de azafrán"? Yo me vengo a enterar hoy traduciendo un poema de James Schuyler, mi principal profesor de botánica. Que a cada rato me manda a googlear flores y plantas para saber de qué estamos hablando.




El azafrán se hace con esos cositos amarillos que están en el centro:


Es posible que sea de esas cosas que saben casi todos menos yo, pero bueno.


12 de agosto de 2011

Memoria muscular


En mi primer "departamento de soltera" tenía un teléfono negro casi igual al de esta foto (que encontré mientras buscaba terminología telefónica precámbrica). Viví más de diez años con ese teléfono, que antes había sido el teléfono de mis abuelos. Y fue rara la sensación recién al ver la foto, porque pude sentir en el brazo izquierdo el peso exacto del auricular (¿receptor? ¿cómo se dice? eso buscaba) al levantarlo, y la resistencia del disco al hacerlo girar con el índice derecho. Era pesado el aparato, con una pesadez muy agradable. Ay, lo extraño. 854-1409.

22 de mayo de 2011

Allá en Gales y hace tiempo

Estaba traduciendo unos artículos biográficos sobre Augustus John, y quise ver su cara, porque parece que tenía una pintusa impresionante. Tiré el anzuelo gugleador y lo primero que pesqué fue este hermoso retrato que hizo Augustus de su amigo Dylan Thomas. Se me alegró la mañana de inmediato.




Porque Dylan Thomas supo ser (supo ser!) el ídolo literario de mi adolescencia, y cómo siguen irradiando luz los ídolos de la adolescencia, no? Desde su cielo frío y cada vez más lejano -- oh, dios, basta ya. 
El primer libro que robé en mi vida fueron los poemas completos de D. T., Corregidor, Azcona Cranwell, en una feria del libro.

4 de mayo de 2011

No te buscaba, pero te encontré

Buscaba vocabulario sobre caza y pesca. Encontré esta acuarela de Elizabeth Bishop.


Me metí un rato en ese camarote.

(El modo moderno de trabajar: la dispersión eterna, de vez en cuando la dispersión inspiradora).