19 de febrero de 2011

Sonido ambiente


misteriosos fragmentos de la vida de los otros...

9 de febrero de 2011

No adhiero



Dice Michael Holroyd sobre Gwen John, en uno de varios artículos que traduje para un libro de La Bestia Equilátera, a salir este año:

"Esta capacidad para absorber el dolor en lugar de disiparlo era parte de la fuerza que le transfería a sus pinturas."

¿Te parece? Sinceramente, a estas alturas, voy mucho más por la disipación.

La de arriba es ella, según ella, visiblemente absorbiendo dolor.

*Quiero decir... respondería con esta reflexión que Juan Desiderio puso en Facebook el otro día:

"Cuando veo pasar aves negras por mi mente, escribo. Las impacto contra un papel. Las ilumino. Descubro sus formas, y así sé que traman. Las quemo a la vista de todo el que quiera ver".

6 de febrero de 2011

Mirá esta nube


¿No es rara?

28 de enero de 2011

Vacaciones ballardianas


¿Será porque fue en cierta vacación que leí por primera vez una novela suya que siempre creo detectar alguna imagen ballardiana en los paisajes vacacionales?

24 de enero de 2011

Adhiero


"Tengo miedo de que mi plegaria caiga dentro de mi mente".

Leonard Cohen en Hermosos perdedores.

Y encima atea.

6 de enero de 2011

Pequeña intolerancia estival

Aflojando con las comas... ¡un poco más de confianza en la sintaxis!

3 de enero de 2011

Qué lindo es ser hermano

Lo digo por éstos



y por éstos




y también por éstos



y qué feo que un hermano hable mal de otro.
Come on, Keith, pull yourself together.

27 de diciembre de 2010

Maestros del ruido textual: ejemplo 4

Acá copio el poema entero, para no mezquinar. Es de Víctor Gaviria. La primera vez que lo leí iba en un micro; volvía de Rosario, había sol de mediodía. Pero las campanadas ésas me sacaron del micro y me pusieron en esta otra escena nocturna. Sin duda fueron las campanadas. Y después todo ese sonido tan activo, preámbulo de la actividad muda del hombre misterioso. Tanta gracia y agilidad, enmudecidas.

Era muy tarde

Había pasado ya la temprana noche, luego
la medianoche,
y luego habían sonado algunos relojes en la calle,
una campana, dos campanas,
con diferencia de segundos,
primero en la ventana de reja, después
en el balcón del carbonero,
a mitad de la cuadra,
y el sonido atravesó el aire en penumbra
hasta la caligrafía en sombra de las hojas y los tallos delgados
en la blanca pared...
De pronto un hombre descalzo que había llegado de otras
     calles,
cruzó sin hacer ruido la avenida
y entró bajo los arcos de los árboles,
silencioso y erguido,
con una desenvoltura en los brazos y las piernas
que lo hacía parecer otro hombre, el que va
a su casa por un camino de campo,
y nadie le sigue,
nadie mira su espalda.
Entonces se acuesta en la acera
bajo la sombra de una casa...

Maestros del ruido textual: ejemplo 3

Vengo lenta de ejemplos como vengo lenta de todo; si me apagan un poquito el horno tal vez espabilo.

La que sigue es sólo una oración, una oración que me fascina. Aunque no puedo calcular si así, sueltita, causará algún efecto (en todo caso, retomamos el sonido de los pájaros del poema de Morábito).

Es de Amos Oz en "Un descanso verdadero". La traducción es de Raquel García Lozano. Y dice...

"El agudo trino de un pájaro se oyó un instante entre las sombras del amanecer, y ese sonido se unió a la oscuridad y comenzó a disolverla".

20 de diciembre de 2010

Maestros del ruido textual: ejemplo 2

De Fabio Morábito. Otro auto que intenta arrancar junto con el día.

(Y ya que hablamos del sonido, es muy lindo escucharlo con su particular pronunciación y enunciación).


Oigo los coches

En la mañana oigo los coches
que no pueden
arrancar.
A lo mejor, entre los árboles,
hay pájaros así,
que tardan en lanzarse
al diario vuelo,
y algunos nunca lo consiguen.
Me alegro cuando un auto,
enfriado por la noche,
recuerda al fin la combustión
y prende sus circuitos.
Qué hermoso es el ruido
del motor,
la realidad vuelta a su cauce.
¿Cómo le harán los pájaros
para saber en qué momento,
si se echan a volar,
no corren ya peligro?
¿Qué nervio de su vuelo
les avisa
que son de nuevo libres
entre las frondas de los árboles?