"¿Qué lograba? Lograba eso que el mundo y el dolor de este mundo no lograban producir, a saber: la lágrima esférica y humana. Aquí se lloraba. Aquí, por fin, volvíase a llorar. Se lloraba discretamente, o sin reserva, abiertamente. Aquí corrían las lágrimas y lo lavaban todo. Aquí llovía, aquí caía el rocío."
(El de la foto es Andy, créanlo o no, en contacto visual con sus amigos fieles. El del textito es Gunther Grass, El tambor de hojalata, del capítulo "El Bodegón de las Cebollas", versión de Carlos Gerhard).

uf, esas dos cosas juntas, más el gol de Palermo de recién, más el oído derecho nuevamente perforado, han atentado contra mi debilísima estabilidad emocional.
ResponderEliminarSabelo.